Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Microbares’ Category

194 Fuoco

Tus manos llamas

Mi lengua escala con dificultad la cordillera de tus dientes. Antes de llegar a la cima, la avalancha de tu voz me empuja. No, no… esto no está bien, me dices.
Pero no te vas.

Te esperas.

Tu lengua vuelve y me derriba. Tu ropa y la mía estallan. Tu saliva es magma, mi cuerpo arde.
Al amanecer, somos ceniza.

Read Full Post »

188 Barémo

En la foto: quizás un bar

 

Todos los bares nacen iguales.

No todos los hombres son iguales frente a un bar.

Los despreocupados cruzan cualquier umbral. Los villanos sabemos que el paraíso cuesta más si las mesas tienen manteles, los camareros visten uniforme, si las servilletas son reales.

Read Full Post »

20120608-233912.jpg

The preacherman says it’s the end of time

La silueta del predicador ordena que nos rindamos.
En el silencio que sigue oigo como la fe de mi amigo empieza a quebrarse.

Entonces la farola se apaga y la silueta resulta ser un buzon. Nos reímos.

Unas chicas salen del bar de enfrente.
Las seguimos.
Las convertimos.

Read Full Post »

A

Setas venenosas

A mi lado una mujer devuelve al estante la botella de lejía y grita:

“¡Odio el jamón!”.

Me abrazo a un tarro de puré de patatas y le susurro:

“Ha sido lo más bello que ha ocurrido en mi vida en este pasillo.”

 

 

Read Full Post »

183 Cata de cervezas

A catar personas

 

Qué aburridos sois hasta la tercera.

Qué buenos desde la quinta.

No os recuerdo cuando la octava.

Read Full Post »

176 Crómatico

Pasa en los mejores callejones

 

Que hermoso el brillo de la luna -tan  roja, tan blanca, tan roja, tan blanca- cuando la corta la silueta de un cuchillo que asciende, descience, asciende, desciende.

 

Read Full Post »

El último paladín es el camarero tras la barra.

No hay ser humano más justo u honrado que él, rendido a la causa última de salvaguardar nuestra especie. Mientras haya un barman, habrá hombres puros.

General de los ejércitos nocturnos, observa en silencio desde su atril sagrado el baile de ajedrez de los borrachos, las piezas que entran firmes como áfiles y salen tambaleándose como caballos. Contempla a los cuerpos de los bailarines que se chocan y se destruyen, a los peones que sueñan con las ser comidos por las reinas.

La guerra infinita de las pasiones no le incumbe. Consciente de la debilidad de nuestras almas, las riega y deja florecer con el vino y la cerveza, permite el descontrol de la naturaleza y disfruta de la erupción de un volcán o el estallar de las tormentas. No se pueden cerrar los mares desbocados con un muro, igual que no se puede evitar que a tientas nos acerquemos a su barra y le pidamos una más.

Él lo sabe.

Goza de nuestro rugido caótico frente a su palacio inmóvil, atiende, cede, sirve, cobra, y devuelve. Y aguanta.

Cuando el último barman haya caído no quedarán hombres justos en Sodoma y Gomorra para salvarlas. Cuando sea sólo obra de la leyenda y nadie viva tras la barra para atender nuestra súplicas, sabremos Dios habrá muerto y lo enterraremos con antorchas, con las hachas de incendios.

Read Full Post »

Older Posts »