Yo escribo muchas cosas. Todo está desordenado y carece de propósito, un laberinto de escritos e ideas. No hay minotauro, pues murió de hambre o tedio. Abundan por lo pronto los dinosaurios y la pólvora, los guantes rotos y las bicicletas. Hay otros proyectos literarios míos por ahí pero si no resulta agradable este no lo serán los demás, cuya calidad es paupérrima y erteplóscica.
Todas mis amantes me han dejado por alguien que tenía moto.
Mi única esperanza es recopilar microhistorias, tener éxito, y poder proclamarme un dios inmortal en un microapartamento.
Tengo una espada en el paragüero.
“Todas mis amantes me han dejado por alguien que tenía moto. ”
¿No es mejor escribir microrelatos en un microapartamento que esas amantes? Me gustaría dejarte un comentario inteligente, pero ahora no se me ocurre ninguno.